
La elección entre cocina abierta o cerrada depende, sobre todo, de cómo vives tu casa. Una cocina abierta supone amplitud y conexión entre estancias, pero una cerrada ofrece más intimidad y aísla fácilmente los olores y el ruido.
No hay una opción mejor que otra por definición, la clave está en analizar la vivienda y encontrar la distribución que mejor se adapte a tu forma de utilizarla.
¿Cocina abierta o cerrada? Cuando buscas amplitud y vida en común
Una cocina abierta elimina parte de las divisiones entre cocina, salón y comedor. El resultado es un espacio más amplio visualmente y con mayor continuidad entre las distintas zonas de la casa.
Es una opción muy interesante cuando:
- La vivienda tiene pocos metros y se quiere lograr una mayor sensación de amplitud.
- La cocina recibe poca luz natural y puede beneficiarse de la que llega desde el salón.
- Se busca una distribución más social en la que cocinar, comer y estar tengan lugar en el mismo espacio.
Además, una cocina abierta no tiene por qué dejarlo todo expuesto si esto te preocupa. Una península, una isla o un cambio de material pueden delimitar visualmente las distintas zonas.
¿Qué inconvenientes tiene una cocina abierta?
Los olores son, probablemente, el aspecto que más preocupa. También lo hace el ruido de los electrodomésticos y la necesidad de mantener cierta organización cuando la cocina queda a la vista desde el salón.
Una buena campana extractora ayuda con los olores, pero también la distribución lo hace. La ubicación de la cocina respecto a las ventanas y las zonas de descanso debe tenerse en cuenta antes de decidir.
Cocina cerrada: independencia y separación de espacios
Una cocina independiente permite aislar visual y acústicamente la estancia, pero además tiene otras ventajas:
- La cocina puede estar en uso mientras que el salón permanece recogido.
- Los olores quedan más contenidos.
- Los ruidos de los electrodomésticos no llegan tan directamente a la zona de estar.
- Permite diseñar estéticas diferentes para cada estancia.
Pero, cuidado: una cocina cerrada puede hacer que el espacio parezca más pequeño, especialmente si tiene poca luz natural.
¿Y si ninguna de las opciones encaja contigo?
Si lo que realmente quieres no es una cocina abierta o cerrada sino algo más… también existe. La tercera posibilidad es separar los espacios sin perder por completo la conexión visual, mediante:
- Puerta corredera de vidrio
- Cerramiento acristalado
- Separación parcial
Así se permite el paso de la luz y se logra cierta continuidad visual, pero pudiendo cerrar la cocina cuando se desee.
¿Cómo saber qué opción encaja mejor?
Más que seguir una tendencia, en LC Interiorismo te recomendamos preguntarte cómo vives tu casa y cómo son su distribución y posibilidades.
Cuando planteamos un proyecto de interiorismo en Boadilla del Monte, estudiamos la distribución, los usos y las necesidades de cada vivienda para plantear soluciones que tengan sentido en conjunto. Te ayudamos a que cada espacio responda a la manera en que lo vives.


